La innovación está de moda

Nos bombardean sistemáticamente con la innovación, es una palabra que últimamente encontramos en todos los ámbitos de la sociedad. Cada día la oímos en  los medios de comunicación, la empresa o las administraciones. ¿Es otra palabra más que está de moda, como sostenibilidad, o transversalidad?, o por el contrario ¿tiene algún fundamento real en la vida de nuestras empresas? Primero deberíamos analizar que entendemos como Innovación, y lo más importante:


“Como podremos utilizarla para conseguir nuestros objetivos”


Hay muchas definiciones de Innovación, en este enlace podréis encontrar varias, pero hay un nexo común en todas ellas, es algo nuevo que puede comercializarse con éxito. Innovar no es inventar, es la aplicación de nuevas ideas transformadas en productos o procesos, que pueden comercializarse o aplicarse con éxito. Dicho de otro modo, son rentables de alguna manera.


Podemos decir por tanto, que es el factor conductor del desarrollo de un proyecto. Mediante la misma podemos profundizar y descubrir las necesidades de los clientes y de nuestra propia empresa, pudiendo dar respuesta a ambos. La innovación puede originar nuevos productos, procesos, o modelos organizativos, los cuales posibilitaran una mejora tanto de las organizaciones como de los servicios que ofertamos. Mientras mejores y más eficientes sean estas innovaciones, mayor crecimiento se producirá en la compañía. Los órganos de dirección son los que deben fomentar el espíritu innovador, pues la supervivencia del proyecto estará ligada a medio o largo plazo, a su capacidad de adaptarse al mercado al tiempo que este evoluciona.


En un mundo tan competitivo como este, tenemos que dedicar constantes recursos la búsqueda de ventajas y estos tendrán que incrementarse exponencialmente con nuestro crecimiento. Sabemos que el mantenimiento de las mismas es insostenible en el tiempo, por eso debemos explorar persistentemente nuevas ventajas competitivas que sustituyan a las ya obsoletas. Además estas deben producirse con la rotación suficiente para cubrir los plazos de obsolescencia que cada día son más cortos. Esto es la innovación, un proceso constante de búsqueda planificación e implementación que cada vez se hace más presente como concepto empresarial.


Debemos confiar en la innovación como factor determinante en las estrategias de las empresas, será la mejor inversión de presente y futuro. Frecuentemente vemos como únicamente aquellos proyectos que invierten en nuevos desarrollos son lo que perduran. Lo que diferenciará a las empresas en el futuro será su forma de originar el proceso y los factores que influirán en su desarrollo serán sus capacidades para acometerla.


En definitiva todas las empresas, sea cual sea nuestro tamaño, debemos realizar un profundo análisis de “qué y cómo” acometemos nuestros productos y procesos. Del mismo podremos obtener propuestas creativas que los mejoren, siempre y cuando tengamos la vista puesta en el objetivo final.


Raúl Morales del Piñal de Castilla

Dirección Andalucía ATD Consultores

Experto de la European Commission, para los programas Horizonte 2020

Consultor y mentor de la Consejería de Economía, para la Innovación de las Empresas Andaluzas.

Profesor de Programas de Internacionalización en EXTENDA


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